Juan Peñarrieta

AI Leader · Advisor · Board Member

Navego la decisión que hoy enfrenta toda empresa: alquilar, construir o adquirir IA.

Evalué proveedores, construí IA en Amazon, Meta y una startup golpeada por ChatGPT, y busqué adquisiciones para un fondo ángel en LATAM. Alquilar, construir, adquirir: la misma decisión, vista desde los tres lados.

Meta · ex-Amazon · Wharton MBA · Board advisor
Juan Peñarrieta

Trabajo con IA todos los días y quiero devolver algo: las historias y los aprendizajes que voy encontrando en el camino. Mi meta es simple: que la brecha de conocimiento en IA no siga creciendo, sobre todo en América Latina. Lo veo como una oportunidad: las regiones que llegaron tarde a la tecnología, esta vez, pueden ir adelante. Aprender a elegir bien qué construir, qué alquilar y qué adquirir es parte de eso.

Aprendí a alquilar.

Mi primer trabajo fue como consultor en Real Time Management, ayudando a empresas de América Latina a optimizar y negociar sus compras de servicios, sobre todo en minería, agricultura y construcción. Con GyM, por ejemplo, evaluábamos a sus proveedores actuales y buscábamos dónde renegociar el contrato o encontrar uno mejor. Armaba subastas para que los proveedores compitieran y los evaluaba en detalle: qué necesitaba de verdad la empresa y qué ofrecía cada proveedor. La meta era simple: que la empresa sacara el máximo valor de lo que pagaba, sin pagar por lo que no usaba. Ahí aprendí a evaluar proveedores, y años después eso me sirvió del otro lado del mostrador.

Aprendí a construir.

En Merlyn Mind lideré producto. Construimos un servicio donde los colegios se suscribían a habilidades de IA para sus maestros, la primera IA conversacional para el salón de clase. La startup levantó más de 150 millones de dólares y el equipo creció de 20 a más de 100 personas. Construimos algo que funcionaba, que los maestros usaban de verdad, y viví lo que cuesta mantener algo así en pie. Y entonces llegó ChatGPT. En cuestión de semanas, cambió la forma en que todos interactuaban con la IA. Ese golpe sostiene todo lo que escribo hoy: la dificultad casi nunca está en construir. Está en saber cuándo hacerlo.

Antes de Merlyn, en Amazon, aprendí el otro lado del oficio: construir bien, a escala. Trabajé en el primer modelo multimodal de Alexa y en la primera experiencia de compra conversacional de la empresa. Hoy, en Meta, trabajo construyendo soluciones de IA para anunciantes. Veo la misma decisión (qué construir, qué alquilar, qué adquirir) puertas adentro de una de las empresas más grandes del mundo.

Aprendí a adquirir.

Con un fondo ángel pequeño en América Latina, mi rol era buscar las oportunidades y ponerlas sobre la mesa. Ahí aprendí cómo se adquiere una empresa, cuándo tiene sentido hacerlo, y los problemas que aparecen después de la adquisición. La capacidad que compras no siempre se queda; a veces se va por la puerta. Un año después me fui a Wharton y me alejé del fondo.

En paralelo, soy miembro del directorio de Global Mapping, una empresa de mapeo digital que capta datos del territorio y usa IA para ayudar a tomar decisiones más rápido. Ahí ayudo a construir IA sobre un archivo geoespacial calibrado durante 25 años, información que nadie más tiene.

Al final del día

Mi rol principal es ser esposo, padre de dos chicos activos, y alguien que le devuelve algo a sus raíces latinoamericanas. El trabajo en Meta, los emprendimientos, los directorios (todo lo demás) se construye sobre esa base.